Monseñor Chomali en misa de Pascua de Resurrección: La muerte no es la última palabra

Con alegría y gran devoción, fieles celebraron la Misa de Pascua de Resurrección, que comenzó a las 12:00 horas del domingo 17 de abril 2022 en el Templo Catedral de Concepción, y que fue presidida por Monseñor Fernando Chomali Garib.

En su homilía, el Arzobispo de Concepción comenzó reflexionando en torno a cómo la experiencia del sufrimiento y de la muerte nos une profundamente.

Al respecto dijo que “nosotros creemos que la muerte no es la última palabra. Este es el corazón de la doctrina Católica. Creemos que la muerte no es una fatalidad, y que ha sido vencida. Jesucristo resucitó”.

En ese contexto, afirmó que «el ser humano muere cuando es egoísta, cuando es ambicioso, cuando piensa en sí mismo, cuando no se reconoce como parte de una comunidad, cuando es avaro, cuando miente. El ser humano muere -en definitiva- cuando no ama y no tiene la capacidad de reconocer el amor de otro”.

«Todas esas muertes y la última muerte, la más definitiva, han sido vencidas porque Jesucristo vivió en primera persona la mentira, el juicio injusto, la calumnia, la persecución y siendo Dios vivió la experiencia de la muerte”, agregó.

El Arzobispo de Concepción concluyó  su mensaje diciendo que “es muy importante que tengamos mayor hondura espiritual, que dejemos del lado la superficialidad, la mundanidad espiritual -como dice el Papa Francisco- y reflexionemos en profundidad en este misterio: el sufrimiento, el dolor, la muerte no es la última palabra, sino que la vida que nos trae Jesucristo, vida eterna”.

Entre los asistentes a la misa se encontraba Adriana Barra, quien reflexionó en torno a Cristo resucitado, señalando que “el Señor murió por todos nosotros, regresó de la muerte cumpliendo con el mandato divino de Dios, y probando que era el salvador de la humanidad. Dios es una realidad que nos acompaña hoy y siempre”.

Por su parte, Soledad Aravena expresó que “el sentido de la Pascua de Resurrección confirma que Dios no abandona al que sufre, sino que lo consuela; no abandona al que es impío, sino que lo justifica; no abandona al que es oprimido, sino que lo libera; no abandona al que está muerto, sino que le da nueva vida… por eso, Dios mismo, Jesús, sufre, es oprimido y muere con toda su creación ayer, hoy y hasta el fin, porque con ello da a toda su creación consolación, justificación, liberación y nueva creación para siempre. La Pascua simboliza el paso que daremos y el paso que debemos dar todos los días de cara a la promesa que se nos ha regalado en Cristo”.

Fuente Iglesia de Concepción