Obispos en Chile: “Nos unimos al dolor y al rechazo de los actos de violencia contra inmigrantes en Iquique”

la declaraci贸n inicia destacando que 鈥淐omo obispos de la Iglesia Cat贸lica en Chile, nos unimos al dolor y al rechazo que han ocasionado los actos de violencia cometidos contra hermanos inmigrantes en la ciudad de Iquique, ocurridos en los 煤ltimos d铆as. Observar la agresi贸n a personas en situaci贸n de vulnerabilidad, incluidos ni帽os y adolescentes, junto a la destrucci贸n de sus pocas pertenencias, mientras se gritaba 鈥渧ivas鈥 a Chile, nos llena de verg眉enza y de estupor. No es ese el Chile al que todos aspiramos鈥.

Luego se se帽ala comprender que la llegada de numerosos migrantes a determinadas localidades puede hacer dif铆cil la convivencia de estos hermanos con la comunidad local, pero, por lo mismo, 鈥渟e requiere una acci贸n coordinada de las autoridades locales y nacionales para hacer frente a una situaci贸n que no se puede dejar a la deriva. No puede haber indolencia o negligencia de parte del Estado, pues ello solo agrava el problema鈥, agregando que no contribuyen las actitudes xen贸fobas y violentas, pues da帽an la dignidad humana. 鈥淭odo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situaci贸n鈥 (Benedicto XVI, Caritas in veritate, 62).

鈥淣o podemos olvidar que detr谩s de la migraci贸n hay situaciones de pobreza, de violencia y de crisis de las que se huye. Por eso la migraci贸n, junto con ser un hecho doloroso, es tambi茅n un derecho humano, porque las personas tienen derecho a buscar una vida mejor y a huir de la desesperaci贸n鈥 recuerdan los obispos, a帽adiendo que fue lo vivido por muchos chilenos en otra 茅poca, 鈥渃uando fueron acogidos y encontraron un espacio de desarrollo en otros pa铆ses de nuestro continente. Si la dignidad de la persona humana no queda a salvo y, por el contrario, consideramos a algunos menos valiosos o descartables, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad鈥.

鈥淟lamamos a las autoridades a asumir la problem谩tica migratoria, ofreciendo espacios de acogida en condiciones dignas, que permitan no cargar a las comunidades locales con situaciones urbanas indeseadas. Tambi茅n pedimos facilitar los procesos de regularizaci贸n de acuerdo con la ley y coordinar acciones internacionales a nivel regional que permitan enfrentar el problema en com煤n. Todos estamos de acuerdo en que la migraci贸n debe ser regulada, pero regular no es lo mismo que prohibir o hacerla imposible inflexiblemente. La migraci贸n no debe ser vista solo como una amenaza, sino como una oportunidad para construir un futuro de paz鈥, es la solicitud de los representantes del episcopado chileno.

Finalmente el Comit茅 Permanente invita a los cat贸licos a 鈥渘o asumir ni promover actitudes hostiles al inmigrante. Una mentalidad xen贸foba y replegada sobre s铆 misma, sea por la consideraci贸n que sea, no puede prevalecer por encima de las m谩s hondas convicciones de fe, que nos hacen sostener el valor de cada persona humana y la ley suprema del amor fraterno鈥 recordando que ayer, el Papa Francisco celebr贸 la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, llamando a no cerrar la puerta a la esperanza de los migrantes, invit谩ndonos a “caminar juntos, sin prejuicios, sin miedos, poni茅ndonos al lado de los m谩s vulnerables: migrantes, refugiados, v铆ctimas de la trata, descartados… estamos llamados a construir un mundo cada vez m谩s inclusivo, que no excluya a nadie鈥.

Te invitamos a leer el texto completo de la declaraci贸n:

1. Como obispos de la Iglesia Cat贸lica en Chile, nos unimos al dolor y al rechazo que han ocasionado
los actos de violencia cometidos contra hermanos inmigrantes en la ciudad de Iquique, ocurridos
en los 煤ltimos d铆as. Observar la agresi贸n a personas en situaci贸n de vulnerabilidad, incluidos ni帽os
y adolescentes, junto a la destrucci贸n de sus pocas pertenencias, mientras se gritaba 鈥渧ivas鈥 a
Chile, nos llena de verg眉enza y de estupor. No es ese el Chile al que todos aspiramos.

2. Comprendemos que la llegada de numerosos migrantes a determinadas ciudades y localidades
muchas veces puede hacer dif铆cil la convivencia de estos hermanos con la comunidad local, pero,
por lo mismo, se requiere una acci贸n coordinada de las autoridades locales y nacionales para hacer
frente a una situaci贸n que no se puede dejar a la deriva. No puede haber indolencia o negligencia
de parte del Estado, pues ello solo agrava el problema. Tampoco contribuyen las actitudes
xen贸fobas y violentas, pues da帽an la dignidad humana. 鈥淭odo emigrante es una persona humana
que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por
todos y en cualquier situaci贸n鈥 (Benedicto XVI, Caritas in veritate, 62)

3. No podemos olvidar que detr谩s de la migraci贸n hay situaciones de pobreza, de violencia y de crisis
de las que se huye. Por eso la migraci贸n, junto con ser un hecho doloroso, es tambi茅n un derecho
humano, porque las personas tienen derecho a buscar una vida mejor y a huir de la desesperaci贸n.
Es lo que vivieron muchos chilenos en otra 茅poca, cuando fueron acogidos y encontraron un
espacio de desarrollo en otros pa铆ses de nuestro continente. Si la dignidad de la persona humana
no queda a salvo y, por el contrario, consideramos a algunos menos valiosos o descartables, no hay
futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad (cf. Papa Francisco, Fratelli
Tutti, 107)

4. Llamamos a las autoridades a asumir la problem谩tica migratoria, ofreciendo espacios de acogida en
condiciones dignas, que permitan no cargar a las comunidades locales con situaciones urbanas
indeseadas. Tambi茅n pedimos facilitar los procesos de regularizaci贸n de acuerdo con la ley y
coordinar acciones internacionales a nivel regional que permitan enfrentar el problema en com煤n.
Todos estamos de acuerdo en que la migraci贸n debe ser regulada, pero regular no es lo mismo que
prohibir o hacerla imposible inflexiblemente. La migraci贸n no debe ser vista solo como una
amenaza, sino como una oportunidad para construir un futuro de paz.

5. Invitamos a los cat贸licos a no asumir ni promover actitudes hostiles al inmigrante. Una mentalidad
xen贸foba y replegada sobre s铆 misma, sea por la consideraci贸n que sea, no puede prevalecer por
encima de las m谩s hondas convicciones de fe, que nos hacen sostener el valor de cada persona
humana y la ley suprema del amor fraterno. Justo ayer, celebrando en Roma la Jornada Mundial del
Migrante y del Refugiado, Francisco nos ha llamado a no cerrar la puerta a la esperanza de los
migrantes, invit谩ndonos a “caminar juntos, sin prejuicios, sin miedos, poni茅ndonos al lado de los
m谩s vulnerables: migrantes, refugiados, v铆ctimas de la trata, descartados… estamos llamados a
construir un mundo cada vez m谩s inclusivo, que no excluya a nadie鈥.

EL COMIT脡 PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

+ Celestino Card. A贸s Braco
Cardenal Arzobispo de Santiago
Presidente
+ Fernando Chomal铆 Garib
Arzobispo de Concepci贸n
Vicepresidente
+ Juan Ignacio Gonz谩lez Err谩zuriz
Obispo de San Bernardo
+ Ricardo Morales Galindo
Obispo de Copiap贸
+ Sergio P茅rez de Arce Arriagada
Obispo de Chill谩n
Secretario General

Santiago, 27 de septiembre de 2021